Hong Kong
He estado sin actualizar esto un buen tiempo, y es que hacer de guía a dos amigos en Thailandia ha ocupado mis dos últimas semanas.
Volviendo a China, de Shanghai me fui a Guangzhou, al sur y muy cerca de Hong Kong. Por olvidarme de una de las estúpidas reglas del billete de avión con OneWorld, tuve que pagar unos cuantos dólares y visitir el Citic Plaza. Resulta que este edificio fue durante el año 1.997 el segundo edificio más alto del mundo. Allí tiene sus oficinas Japan Airlines.
Guangzhou está bien para ver una ciudad China grande y no muy turística. Con más de siete millones de habitantes, su cercanía con Hong Kong la convierte en una ciudad muy interesante a la hora de hacer negocios en China.
Después de cuatro días salí para Hong Kong. Está ciudad me dejó impresionado. Es una ciudad ideal como punto de partida en Asia. Encuentras todo lo que puedas “necesitar” en Europa y lo mejor de Asia, sin recibir un shock muy fuerte de cambio de cultura, comida, costumbres, idioma, etc. El otro punto fuerte es el shopping. Electrónica, seda, joyas, ropa y un montón de cosas más son realmente más baratas, y esto sin entrar a hablar de las copias. Me acordé por ejemplo de Pedro, que se ví los Outlets de Hong Kong volvería sin tarjetas de crédito a España. Hasta a mí de dieron ganas de comprar, y de hecho me compré una webcam y una Nintendo DS para celebrar mi cumpleaños. Para que os hagais una idea, la camiseta de España en una tienda Adidas cuesta 35 Euros, cuando el precio en España es de 65. La DS cuesta 85 Euros, y en España 149. Y así un montón de ejemplos más.
Los rascacielos de Hong Kong alucinantes. Un par de fotos por la noche.
Me moví bastante en metro y caminé un montón por Nathan Road (dónde me hospedaba), Temple Street los mercados de las flores y pájaros o el Puerto en Kowloon, o el Western Market y el SoHo en Hong Kong Island. La zona con la que me quedo es la de Kowloon.
Dos días antes de irme conocí a Elena. Flipada como yo con el Hostel. Nuestra habitación, por ejemplo, era el almacén de aparatos de aire acondicionado y papel higiénico. Así, a cualquier hora entraban a la habitación para reponer. En cualquier caso, prefiero eso a los que tenían la sala de Internet en su habitación. Sí, has leido bien.
El día siete de Junio me encontré con Fer y Borja en Bangkok, pero eso es ya otra historia.




















































































































