Hanoi y Sapa
El viaje de Vientiane a Hanoi fue de el más horrible de mi vida. 80 en un autobus de 50, pelear por el asiento, tres horas de espera para que el autobús partiera, una parada a la media hora de salir para cenar en un restaurante vietnamita y una espera de cinco horas para que abrieran la frontera. Una vez allí, descubrimos un autobus con sólo seis personas, y acabamos pagando al conductor para que nos dejara ir con ellos. Al fin, después de 24 horas llegamos a Hanoi.
Vietnam es el shock. Olvídate del tenedor. Las calles inundadas de motos tocando el claxon permanentemente contrasta con el hecho de que puedes cruzarlas con los ojos cerrados, siempre que no corras. A pesar de que son muy tímidos y el contacto físico afectivo es casi nulo, el término “turno” no está en su vocabulario, y no les importa apartarte para colarse. Cuando te llaman ofreciendote la mototaxi o una mesa en un restaurante lo hacen de una forma que para nosotros es ruda y no muy educada (algo así como weeeehhhh!!!). La forma de decir “no”, cuando por ejemplo no entienden inglés, puede ser interpretada como “vete por ahí”. Sin embargo es sólo eso, una cultura y comprotamiento totalmente diferente. Aquí me he encontrado con gente maravillosa.
Después de un par de noches en las que Valentine y yo estuvimos investigando por nuestra cuenta, nos encontramos con Anh, amiga que conocí en la Universidad de Waikato estudiando inglés. Nos fuimos a comer y después nos juntamos con Lan. Nos hicimos un pequeño circuito por el Old Quarter, el museo de historia, y acabamos tomando unos helados en un bajo lleno de motos, gente y heladerías. Es como un punto de encuentro para la gente muy joven.
Al día siguiente nos fuimos a Sapa, y Anh, que estaba recién llegada de Nueva Zelanda, se fue a ver a la familia al coutryside. En el tren cama conocimos a Hien, una chica de Lao Cai, última para del tren, y ciudad que hace frontera con China. Estuvimos hablando un montón y nos invitó a compartir una comida con su familia a la vuelta de Sapa.
Sapa expectacular. Jugando al pool la primera noche conocimos a Mang, que fue nuestra guía especial en un trekking de dos días entre arrozales y aldeas de diferentes tribus. Hicimos noche en una de las aldeas, y después de la cena nos fuimos a comprobar en que consistía el licor de arroz. Al día siguiente, después de cruzar un bosque de bambú y visitar una cascada, volvimos en moto a Sapa por la carretera al otro lado del valle, y me quedé asombrado de todo lo que habíamos caminado. Definitivamente, este es uno de los sitios más recomendables que he visitado en mi vida.
De vuelta a Lao Cai nos fuimos a ver Hien, su familia y amigos. Nos recibieron el 30 de Abril, día de la libreración, y lo que en principio iba a ser sólo una comida se convirtió en comida, karaoke, paseo y cena. El trato que nos dieron fue mayúsculo, y como comenté antes, aquí hay mucha, mucha gente maravillosa. La gastronomía Vietnamita es variada y riquísima, y aquí probamos un montón de cosas diferentes. Yo nunca había comido tanto verde en mi vida como lo estoy haciendo aquí. Y la timidez se les olvida en el Karaoke.
Un abrazo, en breve la travesía por Halong Bay.
PS: Esto es el paraiso para Música y DVDs. No respetan mucho el copyright. Cualquier serie, cualquier película. Ej. 6 temporadas de los Soprano, 6 Euros.




















Miguel dijo:
Saludos Mario. Me encantó que te encantase Sapa, veo que seguimos coincidiendo al 100%. Pero no me digas que en Hanoi hay muchas motos, exagerado, que eres un exagerado. Un Abrazo y hasta muy pronto (Fundamentalmente)
Alejandro dijo:
Acabo de oir lo de la catastofre de Birmania, y esta vez te tocó cerquita, has de poner un mensaje por aquí cuando puedas para que sepamos que estas bien.. (o a lo mejor estoy muy equivocado y no estas ni cerca!!
)
un abrazo..
mario dijo:
Estoy vivo vivo (pricipalmente).
Un abrazo!!!