Chicago
Y por fin llegamos a una ciudad-ciudad, de las que vemos en la mayoría de las películas americanas, con edificios altos y calles superiluminadas.
Las primeras dos noches estuvimos en un hostel al norte de la ciudad, y en el caso de mi habitación, hacía un poco de frío. En Chicago no pasábamos de los 6 grados por el día, con lo que imaginaros por la noche. Además el invierno no había llegado, con lo que no me quiero imaginar esto en Enero o Febrero.
Después de dejar las maletas, tomamos el metro hacia el centro y caminamos un poco a nuestra bola mirando bien para arriba, alucinando con los edificios. Candela tenía ganas de ver el Lago Michigan, el quinto más grande del mundo. Nos fuimos hacia el este de la ciudad y acabamos en el Navy Pier, que ya estaba cerrado y del que nos echaron, pero donde pudimos ver la exposición de vidrios tintados del Smith Museum. Al irnos Candela atacó de nuevo. “Me apetecería ir a tomar una cerveza al típico bar americano”. Justo en la acera de enfrente, como algo mágico, apareció una pequeña puerta con pinta de bar, y allí fuimos. Al parecer era uno de los bares míticos de Chicago (yo no recuerdo el nombre), y allí conocimos a un chico mexicano y seguidor de los Steelers. Nos invitó a unas cervezas y nos presentó a todos sus amigos, una gente majísima. Primera noche, y ya nos fuimos mareadillos a dormir.
Al día siguiente bajamos a dar otro paseo por el centro y nos acercamos al edificio más alto de Chicago, la Torre Sears. Subir costaba más de 10 dólares, y preferimos reservarlos para subir al Empire en NY. He hicimos bien. A la hora de comer nos encontramos con Reyes, amiga de Candela del pueblo. Ahora vive en Chicago, donde trabaja en el Instituto Cervantes y en la Northwestern University. Ese día fue increible. Visitamos un montón de edificios. Allí confirmé algo que ya estaba intuyendo. En Estados Unidos, salvo que esté expresamente prohibido, puedes hacer cosas que en Europa podrían estar mal vistas: puedes entrar en todos los edificios, comer tu propia comida sentado en una mesa del cualquier fast-food (siempre que alguien consuma), girar a la derecha aunque el semáforo esté en rojo (siempre que no venga nadie), y un montón de cosas más. La última hora de luz del día la pasamos en el restaurante del John Hancock Center, en el piso 95 del edificio. Como bien dice la Wikipedia, la vista desde el baño de las chicas es espectacular (cosa que yo no pude ver). Increible. Ah! el ascensor sube tan rápido que en cuestión de segundos notas el cambio de presión.
De aquí a la Apple Store del centro. Es la primera que pisaba y pude probarlo todo, incluidos el iTouch y el iPhone. Las Apple Store son parada obligada para todo el mundo, ya que puedes revisar el correo y contestarlo gratis (lo hace todo el mundo).
¿Y por la noche? Centa típica española!!!!! Reyes nos invitó a Jamón, tortilla y vino. Cómo se añoraba esto!!!
Y de su casa nos fuimos directos al mejor club de Jazz de toda la ciudad, el Green Mill. Vaya conciertazo. Vi uno de los solos de percusión más espectaculares de mi vida. Después fue turno del pianista, que por cierto era ciego. Increible como tocaba. El caso es que durante el solo de piano una voz desde nuestra espalda nos dice “Can I sit here?” Of course, gallu. Era el percusionista, que tenía unos dedos como morcillas. Le felicitamos, porque de verdad fue increible. Unas cervezas, y después del vino, segunda noche mareados para la cama.
A la mañana siguiente cogimos nuestros bártulos ya que íbamos a dormir en casa de Reyes. Fue como nuestra casa, y no os imagináis lo que se puede agradecer. Calorcito, nevera, Internet y privacidad. El caso es que pasamos casi todo el día en casa. Yo sólo salí un par de horas a comprar algo de comida y visitar algunas tiendas de segunda mano, buscando un laptop barato. Iluso de mi, pensaba que serían baratos, pero para nada, se suben a la parra muchísimo, con lo que no me quedaría otra que comprar uno nuevo. Ya por la tarde fuimos a buscar a Reyes al Instituo Cervantes.
Cenamos Pizza, y nos fuimos a un club de Blues. Una pasada de sitio con dos escenarios. En uno de ellos los Blues Alley Cats. El batería era un máquina de la virgen, fumándose unos puros enormes que encendía con una mano mientras tocaba con la otra. A mi me recordaba mucho a Gnarls Barkley:
En el otro escenario, un grupo con un jefe a la cabeza que cantaba de una forma increible. Otras cervezas, y tercer día mareados para la cama.
El sabor que nos queda de Chicago es buenísimo, aunque ya hay que tener pocos capilares para vivir aquí, porque hace un frío horrible. Reyes, un besazo y mil gracias por todo. Nosotros continuamos volando, esta vez hasta NY.













Carla dijo:
Con este post lograron darme envidia… noches de blues y jazz en Chicago!
Espero que sigan bien!
Besos,
Carla
elBorch dijo:
WEEEEEEE
Q pasa chic@s!!!
Buah, q bueno, es imposible q lea un post, y no se me ponga una sonrisa d oreja a oreja
Q pasote, musica en directo, d la mejor, en el sitio dnd nacio… la reostia vamos.
No he visto ese solo Mario, pero me hago media idea, y si tu dices q es el mas bestia q has visto (pelos d punta inclusive), te creo, para mi seguro q tb lo hubiese sido, y hemos visto unos cuantos, verdad??
Nada, seguir asi, disfrutar mucho, y seguir actualizando esto y tirando fotos y videos, q mola mucho.
Besos y abrazos.
PD: espero daros una sorpresa pronto…
Jon Olea dijo:
Vaya chicos,parece que os vais a yankeezar del todo eh??Me encanta como describis las gigantescas metropolis de los states,tiene que haber hartas cosas para hacer alla,eh?Bueno,si ahora vais a New York,entonces si que vais a flipar…Yo me encuentro en La Paz ahora,esto tb es una gran metropoli,pero de las caoticas,y la verdad es que cuesta despues de pasar una temporada en la isla del sol,lago titikaka,que es el sitio mas apacible que he pisado en mi vida,no tv,no radio,y electricidad desde hace tres años…os imaginais lo bien que sabe la cocina de leña???uau.
Bueno niños pasadlo bien y disfrutad de la navidad y año nuevo.
Besitooosss
Jon
Nieves dijo:
Estamos en casa mis hermanas y yo alucinando con vuestro cuaderno de bitácora. Nos encanta todo lo que vemos en las fotos y todo lo que comentais de los sitios. Ayer estuvimos hablando de vosotros Itos, Belán, Arturo, Ócar, Luisa, Ovidio, Hermi, María y yo. Todos coincidimos en la sueeertee que tenéis y la enviiidia sana que nos da. Por cierto, Chicago y Boston ya están en la lista de futuro viajes.
Un besote muy grande. Que paséis poco frío, mucha risa y disfrutéis tanto como hasta ahora. FELIZ NAVIDADDDD
Nieves y María